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Laura Velázquez García

Siento que apostaron por mí, y yo apuesto por Cajasiete, por lo nuestro.
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Héctor Morales Pérez

Las personas están en el centro, son el corazón de la empresa.
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Laura Velázquez García

Empecé a trabajar en Cajasiete en el año 2007, ya van 12 años. Anteriormente había estado trabajando en una agencia de aduanas, y aunque estábamos en plena crisis en Europa, tuve la oportunidad de incorporarme a la empresa cuando se incrementó la plantilla en la provincia de Las Palmas.

Es bonito saber que en Cajasiete no solo no se despidió personal durante la crisis, sino que junto a mí entraron otros compañeros, muchos de los cuales siguen formando parte de esta familia hoy en día.

Ahora soy responsable de banca de empresas para Canarias, y me encargo de liderar un equipo de siete personas en el que prestamos un servicio de asesoramiento personalizado a las empresas Canarias.

Y no solamente mi equipo, puedo decir que una de las mejores cosas de trabajar en Cajasiete es que no nos sentimos sólo trabajadores. Aquí nos conocemos todos y tenemos sentido de pertenencia, somos compañeros, una gran familia.

Una familia que me ha permitido lograr un crecimiento tanto personal como profesional, aportándome en lo personal estabilidad y seguridad. En lo profesional me han brindado la oportunidad de seguir formándome en competencias específicas que me ayudan a mejorar día a día. Sin duda es una empresa que apuesta por la formación y la profesionalización del sector de la banca.

Nos esforzamos porque la sociedad canaria nos sienta parte de ella, por aportar valor. Por eso colaboramos con fundaciones y asociaciones organizando actividades deportivas y culturales, incluso organizando nosotros mismos organizamos jornadas.

Hemos ido a plantar árboles al Monte de la Esperanza, limpiar la playa en Anaga, y participado y organizado muchas actividades de formación, especialmente relacionadas con la agricultura, que es sin duda uno de los más relevantes en las islas.

Nuestro fin es colaborar con Canarias, y brindar a nuestros clientes un servicio profesional, cuidando la atención y la integridad, ofreciendo un servicio mismo nivel que otras entidades financieras.

Eso es algo que agradezco a la entidad. Poder participar en la sociedad canaria y ayudar a mejorarla, formando parte de una empresa que me dio la oportunidad de pasar a formar parte de la plantilla de forma indefinida, aun estando en plena crisis.

Siento que apostaron por mí, y yo apuesto por Cajasiete, por lo nuestro.

Héctor Morales Pérez

Hace ya 16 años que entré a trabajar a Cajasiete, lo hice como becario. En aquel entonces era muy joven y no tenía muy claro a que me quería dedicar, pero trabajar en banca me llamaba la atención. Es un sector que tiene vidilla, aprendes muchísimo.

Tuve la suerte de coincidir con buenos compañeros que me integraron en el equipo, y cuando terminó mi periodo como becario pude continuar en la entidad como gestor comercial.

Unos años después pasé a ser director de oficina. Estaba al cargo de las oficinas de Buenavista y Los Silos. Sin duda alguna esto fue una gran experiencia gracias a la cual aprendí a trabajar en distintos entornos y con perfiles personas totalmente diferentes.

Continué en la empresa, creciendo tanto a nivel personal como profesional, hasta que me dieron la oportunidad de ser director en la sede principal.

No me considero un director al uso, diría que soy un facilitador financiero. Mi misión aquí es la de ayudar a las personas, tanto a los clientes como a mis compañeros. Por eso me esmero a diario para sacar lo mejor de cada uno y crear equipo.

Que todos nos sintamos unidos, parte de Cajasiete, es fundamental. El ambiente laboral siempre ha sido bueno, en todas las oficinas en las que he estado. Diría que somos una gran familia y presumimos de tener una banca de valores, fundada en la proximidad.

En todos estos años es ese concepto el que ha guiado los pasos de Cajasiete. Ha habido un cambio importante de lo que significan las personas en las organizaciones, ahora las personas están en el centro, son el corazón de la empresa, por eso nos esforzamos para lograr tanto la conciliación laboral y familiar, así como el desarrollo profesional y la profesionalización del sector.

Es cierto que ha crecido mucho. Hay muchas más oficinas y más empleados, pero nos esforzamos por seguir manteniendo el concepto de familia. 

Yo tengo la suerte de trabajar en una organización a la que siento que pertenezco, con la que me siento identificado, y que me ha aportado cosas tan importantes como es la conciencia social.

Me siento orgulloso de trabajar aquí, no en un banco tradicional, sino en Cajasiete, una entidad cuyo principal objetivo no es generar beneficio, sino que asume sus compromisos sociales con Canarias, aportando siempre sus valores de solidaridad, integridad y profesionalidad.

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