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ALBERTO RODRÍGUEZ MARTÍN

Mi llegada a JSP fue con 21 años, de la mano de mi padre, que ya llevaba tiempo en la empresa y trabajó aquí hasta que se jubiló hace tres años.

Me hicieron un contrato que, desde el primer momento, confié en que fuera para largo porque sabía que una de las características de las empresas de la familia Sánchez Rodríguez es la de intentar dar  la máxima seguridad y continuidad a sus trabajadores.

En esa continuidad tienen un papel importante los cursos internos que se nos dan para que cada operario no solo conozca la máquina en la que trabaja en un momento determinado, sino que intentan que todos conozcamos todo el proceso productivo. Por esta razón vamos rotando y conociendo todas sus fases con el fin de, llegado el caso, contribuir a cubrir huecos cuando alguno de los trabajadores se va de vacaciones o se coge una baja. De esta forma se facilita  el aprendizaje y la adaptación. También tenemos más facilidades para formar a los nuevos empleados que se incorporan.

Trabajo en la tostadora, llevo 18 años en esta posición. Entré como operario y ahora soy el encargado de fábrica. Recuerdo que automatizamos varios procesos durante un lunes de carnaval. Este es un día sagrado para un «chicharrero» pero éramos conscientes de que teníamos que sacrificar ese día para reducir al máximo el tiempo de parada de producción.

En 2004 se instaló una tostadora adicional. Incorporamos nuevos sistemas de envío,  tanto de café en grano como de café molido. Se hizo una buena reforma, porque si te quedas anclado la infraestructura se va quedando vieja y se ralentizan los procesos.

La modernización se aplicó tanto en la fábrica de café situada en La Laguna como en la de Madrid, donde estuve tres años para formar a gente nueva que se incorporaba al mundo del café y para trasladar a la estructura madrileña las mejoras que ya habíamos implementado unos años antes en Tenerife.

JSP fue de las primeras empresas en Canarias preocupada por establecer medidas de conciliación entre el trabajo y la familia. Hoy en día, el entrar a las 06.30 y salir a las 14.30 en fábrica y almacén, nos permite disponer de toda la tarde libre.

Después de todo este tiempo trabajando en la fábrica de café de JSP, creo que estoy en posición de recomendar a cualquier persona que  desee trabajar en este sector que presente su currículum.  Mi propia trayectoria y la de la gente que lleva años conmigo aquí son la mejor demostración de que se trata de un buen proyecto.

Mentiría si dijera que la crisis de estos años no se ha notado en las ventas de leche o café, porque las familias ahorran en todos los productos de la cesta de la compra, pero creo que la lealtad a esta marca canaria por parte de los consumidores, ha contribuido a que nos mantengamos en el mercado, tanto con marcas propias como con el empaquetado de marcas blancas.

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